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viernes, 6 de febrero de 2015

¿Aún somos pocos luchando contra la infamia? - Entrevista de Pablo Iglesias con Javier couso en Otra Vuelta de Tuerka.




Me alegra ver que las cosas están cambiando en España, para desgracia de un régimen viejo y decrépito que siente temor por no decir pánico ante el ascenso electoral de formaciones políticas que ponen en peligro el chiringuito de unos pocos a costa de unos muchos. La Asociación Unificada de la Guardia Civil ha denunciado que el gobierno del PP  planea militarizar a la Guardia Civil contra "las convulsiones de los nuevos tiempos políticos."

Fue una gozada ver como dos activistas del movimiento antifascista y antiglobalización madrileño y español conseguían ser eurodiputados por IU y PODEMOS en las últimas elecciones europeas y también lo fue visionar y escuchar la entrevista a  Javier Couso (IU) por Pablo Iglesias (PODEMOS).

De ese movimiento antifascista tan despreciado y ridiculizado por la casta hace 15 años,  salieron dos activistas políticos que se convirtieron en referentes de millones de ciudadanos de todo el estado español que han sido tan agraviados por la Casta Española, la Troika Europea y el imperialismo.

La entrevista que hace Pablo Iglesias (PODEMOS)  a Javier Couso (IU) es la historia de los movimientos políticos y sociales de la izquierda radical de Madrid y española. Esa izquierda underground que fue creciendo poco a poco y cuyo mensaje ha aflorado y  calado hondo en la sociedad española en los últimos tiempos. El descontento social ante la crisis y la indignación ante sus consecuencias, hicieron el resto. Ahora somos muchos más.

Durante la entrevista, Pablo Iglesias hace preguntas a Javier Couso sobre como ha sido su vida personal y su relación con la política. De familia militar, Javier Couso militó en círculos libertarios y tocó la batería en las míticas bandas madrileñas de anarkopunk  "Olor a Sobako" y "Sin Dios", unas bandas cuyas letras tenían un claro compromiso político y se alejaban del slogan comercial "Sexo, drogas y rock and roll". Además, Javier Couso junto a otros compañeros de lucha, montaron  una distribuidora y una tienda de música, libros y merchadising relacionada con la difusión del ideario anarquista y antifascista que con beneficios limitados, les permitía el lujo de vivir como querían.

El ahora eurodiputado de IU también contó como se vivía y luchaba en los ambientes de la izquierda anarquista, antifascista, insumisa y okupa de la capital madrileña, de su participación en otros proyectos políticos y de autogestión. También hubo lugar para comentar los estragos que causó el terrorismo del narcotráfico en la juventud española, que no dudó en segar la vida de miles de jóvenes que se atrevieron a coquetear con las drogas y a realizar una severa crítica al ejército, el estado, la OTAN y el capitalismo. Javier Couso también habló de su trabajo como ayudante de cámara, cámara y realizador de documentales y de un trágico hecho, que marcó un punto de inflexión en su vida: su hermano José Couso fue vilmente asesinado en el Hotel Bagdad por el ejército de los Estados Unidos por grabar lo que el Imperio no quería que viese. A raíz de su muerte, Javier Couso sufrió algunas decepciones en los círculos libertarios que frecuentaba. En ese momento, él inicia un progresivo acercamiento a la izquierda marxista y comprueba que muchos militantes de IU tenían un discurso social idéntico y trabajaban de forma anónima sin recibir nada a cambio. Javier Couso también destaca la solidaridad del pueblo cubano por el asesinato de Javier Couso y la necesidad de viajar dentro y fuera de España como conferenciante para denunciar este crímen y tantos otros crímenes. Javier Couso reconoce a Pablo Iglesias él éxito de la formación política que lidera pero subraya que algún día PODEMOS necesitará de los activistas de izquierda de IU en un proyecto común.

Los paladines de la izquierda ultraortodoxa dirán que Pablo Iglesias y Javier Couso son unos traidores a sus ideales. En mi opinión no es así; ambos han sabido evolucionar dejando a un lado un discurso que solo calaba en una minoría, hacia un discurso más pragmático que si conecta con muchos ciudadanos alejados del movimiento antifascista underground español. Sin el apoyo de las masas, no hay revolución posible y esa es la lección que tienen que aprender.

Los medios de comunicación lacayos del régimen, que antes se despreocupaban por esa izquierda radical dormida de la que Pablo Iglesias y Javier Couso forman parte, han engrasado su maquinaría para emplearse a fondo y atacar en todos los frentes a los militantes de esta alternativa que lejos de estar disgregada como antaño, está fortaleciendose para lograr un anhelado frente de unidad popular. 

Los que antes eramos unos pocos luchando contra la infamia y que solo esperábamos que los espectadores se avergonzasen de nuestras derrotas, ahora somos muchos más a este lado de la barricada,  con ganas de tomar el cielo por asalto y no por consenso con los culpables de la injusticia del sistema.

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