AddThis

miércoles, 11 de diciembre de 2013

El discurso visionario de Cyrus: Yo os digo que el futuro es nuestro, si es cierto que sabéis contar...

 The Warriors (literalmente, Los guerreros; estrenada en España con el título de Los amos de la noche) es una película estadunidense de acción de 1979 dirigida por Walter Hill. Fue escrita por Hill y David Shaber y basada en la novela homónima de Sol Yurick, que a su vez se inspira en la epopeya narrada por Jenofonte en la Anábasis. El film actualiza la historia de los griegos de Jenofonte que huyen en el territorio hostil de Asia Menor, trasladando el argumento a la Nueva York de los 70s, y cambiando a soldados por pandilleros.


Cyrus, el líder de los Riffs, la banda urbana más poderosa de Nueva York, convoca a nueve miembros de cada una de las bandas de la ciudad, entre ellos los Warriors, a una multitudinaria reunión en un parque del centro. En la reunión, habla con las pandillas para iniciar una tregua entre ellas, y comenta que, contando entre todas 60.000 pandilleros frente a los 20.000 miembros del cuerpo de policía, podrían apoderarse de la ciudad; pero mientras pronuncia su discurso es asesinado por Luther, el líder de los Rogues. Fox, un miembro de los Warriors, lo observa pero, antes de que Luther pueda matarlo también, llega la policía y todas las pandillas huyen. Cuando el líder de los Warriors, Cleon, se acerca a ver el cuerpo de Cyrus, Luther, el asesino de Cyrus, culpa a los Warriors del asesinato; entonces los Riffs matan a Cleon y mandan buscar a los «Guerreros».

Leer mas sobre el argumento y otros detalles de la película  pinchando aquí.





La transcripción escrita del discurso de Cyrus hacia los congegrados:

- ¡Estúpidos!, ¿sabéis contar? Yo os digo que el futuro es nuestro, si es cierto que sabéis contar. Bien, ¿qué tengo ante mis ojos? Veo a los Sarracenos sentados junto a los chicos de la calle John. Veo a los enamorados de la luna compartiendo su sitio con los esteparios del norte. Nadie se mete con nadie. Esto es un milagro. Y los milagros deben convertirse en algo corriente. Habéis acudido cien grupos con nueve delegados por cada uno de ellos. Y aun hay cien grupos más. Formáis un ejército de veinte mil elementos, cuarenta mil con los otros y otros veinte mil que aun no están organizados, dispuestos a luchar. Un total de sesenta mil soldados. No hay más de veinte mil policías en toda la ciudad, ¿os dais cuenta? ¿Os dais cuenta? ¡¿Os dais cuenta?! ¿Qué representa todo eso? Que juntos podríamos dirigir esta ciudad. Juntos nadie podría mover un dedo sin nuestro permiso. Podríamos poner un impuesto a los mafiosos, a la policía, porque somos los auténticos dueños de esta ciudad. ¿Os dais cuenta? El problema ha sido que la sociedad nos ha enfrentado. Hemos estado luchando por dos metros cuadrado de terreno. Nuestro imperio, nuestro minúsculo imperio. Eso es una mierda hermanos. Todo nos pertenece si queremos, porque la ciudad es nuestra. Lo único que tenemos que hacer es mantener la tregua actual. Barrio por barrio, la ciudad será nuestra. Afirmaremos nuestro territorio, afirmaremos nuestra parcela, ¡porque somos los auténticos dueños de la ciudad!

Cyrus hace hincapié en diferentes aspectos durante su discurso:

  • Las bandas si están unidas son las dueñas de su futuro
  • Las bandas son el núcleo activo de la ciudad (En este caso, la ciudad de New York) y sus miembros son los únicos que están dispuestos a luchar contra otros entes de poder por en control de la ciudad.
  • La mayoría silenciosa no es mencionada durante el discurso. Cyrus sabe que la mayoría de los ciudadanos se dejan arrastrar por la corriente generada por los vencedores, una vez haya finalizado la guerra por el control del poder. La mayoría social no supone ningún obstáculo y si el descontento social es grande hacia el orden establecido,  incluso puede simpatizar con la causa de aquellos que buscan un orden alternativo y hasta apoyarla.
  • Los miembros de las bandas y los individuos no organizados dispuestos a combatir y que surgen del pueblo superan ampliamente en número a los efectivos de cualquier ejército, policía o grupo mafioso de la ciudad de Nueva York.
  • Una insurreción de las masas haría caer el poder y el orden establecido.
  • La falta de unidad y las disputas internas por motivos de egoísmo, rivalidad, interés, etc,  fomentadas desde dentro y fuera de la sociedad, impiden que los que propugnan un nuevo orden alternativo consigan la victoria y se beneficien de ello.
  • La proposición de una tregua entre las diferentes bandas para adueñarse del poder e instaurar un nuevo orden alternativo es clave para el inicio del cambio.

...Todo nos pertenece si queremos.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Hijo de inmigrantes andaluces: "Me di cuenta que la independencia para Catalunya era la única manera de luchar contra la crisis y la globalización"

Libération advierte a España que "Catalunya se larga". El diario francés remarca "el aumento espectacular del separatismo"


El diario francés Libération ha hecho un reportaje en Sant Vicenç dels Horts sobre el "aumento espectacular del separatismo" bajo el título "España . Cataluña se va". También ha valorado que "a diferencia de Quebec o de Escocia, la sociedad civil marcha por delante de los políticos".

El rotativo ha remarcado que el soberanismo ha calado también entre los castellanohablantes. En este sentido, ha destacado el caso de un hombre que se ha vuelto soberanista después de que su empresa estuviera a punto de cerrar.

[...] cuando llegaron los problemas de su empresa, ha indicado que "'sólo los separatistas lucharon - ha explicado al diario- para salvarnos y evitar la deslocalización. Funcionó.

"Hijo de inmigrantes andaluces", Libération ha señalado que esta persona "vibra con el Real Madrid, no habla ni una palabra en catalán y nunca hubiera escuchado los cantos de sirena independentistas".

Pero cuando llegaron los problemas de su empresa, ha indicado que "'sólo los separatistas lucharon -ha explicado al diario- para salvarnos y evitar la deslocalización. Funcionó. Me di cuenta que la independencia era la única manera luchar contra la crisis y la globalización", ha añadido.

"De vuelta a Sant Vicenç dels Horts. En este caso, el aumento espectacular del separatismo no es tanto una cuestión de lengua, ya que casi tres cuartas partes no hablan catalán. Esto se debe principalmente al temor al futuro, mientras que la tasa de paro ha llegado al 23%. Cada vez más, las personas tienen miedo del estado central, considerado ineficiente, y apuestan por una nación catalana, que perciben más cercana y eficaz", ha señalado el diario francés.

Fuente: http://comunicacion.e-noticies.es/liberation-advierte-a-espana-que-catalunya-se-va-81262.html

Terturlianos: la voz de su amo

Los tertulianos nos enseñan a quien debemos odiar y a quien debemos amar . No puedo generalizar, pero el tertuliano promedio que participa en debates televisivos, ha dejado de pensar por su cuenta para convertirse en la voz de su amo. ¿Qué es lo que los convierte en baluartes de un sistema que no funciona? Habría que citar a Gabriel Aresti para responder a una pregunta que para muchos es obvia: "Solo hay una cosa que no se compra con dinero, el dinero".  Está claro que no solo hay cierta afinidad ideológica y un intento de de codearse con las altas esferas, sino que hay un interés económico personal y una predisposición a recibir favores y protección del estado y de otros grupos de poder. 


La lealtad de muchos periodistas que aparentan ser la voz del pueblo se convierte en una forma de vida a costa del sistema y de todos nosotros. Eso se traduce en apariciones fugaces televisivas y radiofónicas, artículos de opinión por encargo, participación en spots publicitarios y actos públicos a cambio de grandes sumas de dinero a veces del erario público. Aunque los tertulianos se atreven a defender lo indefendible, gracias al marketing, el poder ha conseguido que estos individuos se conviertan en un ejemplo de ciudadano modelo a imitar, cuando en realidad la población debería repudiar su conducta infame y arribista. Yo echo de menos en ellos la honestidad cínica de Groucho Marx que afirmaba sin ningún rubor: "Yo tengo mis principios y si no le gustan tengo otros."


Lamentablemente los medios de comunicación en España están muy politizados y las tertulias sobre política no guardan relación con un debate de diferentes posturas ideológicas enfrentadas sino mas bien con la técnica Brainstorming; el torbellino de ideas de un grupo de tertulianos afines al régimen y en muchos casos al partido gobernante. Sus opiniones no buscan soluciones a los problemas de los ciudadanía y del país sino apuntalar al régimen corrupto y responsable de la crisis, demorando su caída. Detrás de esa algarabía de gritos, exabruptos, interrupciones recíprocas con las  que nos brindan en sus tertulias, se esconden personajes que juegan al juego del  "y tú mas", que se cuelgan medallas cuando se atreven a realizar alguna crítica al poder pero cuya pretensión no es mas que ser una salsa  que disimule un plato de comida en mal estado, que nadie en su sano juicio se tragaría.


El tertuliano español promedio es el fiel reflejo del español de siglos atrás, incansable inquisidor de cualquier amenaza al orden establecido, mostrándose gozoso ante cualquier caza de brujas que se presentaba y que hacía hincapié en su condición de "cristiano viejo", con la intención de hacerse oír y de ganarse el respeto de todos mientras a escondidas se dejaba cegar por el deslumbrante brillo del dinero. No hay mas.

Les dejo la discusión acalorada entre dos tertulianos (Isabel San Sebastian  José María Calleja) jugando con la audiencia para que vea quien es el mas "cristiano viejo" de los dos.  Un ejemplo del mucho ruido y pocas nueces que representa la típica tertulia televisiva y que termina convirtiéndose en una hoguera de vanidades.



sábado, 30 de noviembre de 2013

La prensa española que trabaja para que nada cambie en peligro

La mayoría de la prensa trabaja para que nada cambie. Cada periódico tiene una linea informativa determinada y en muchos casos, una orientación ideológica bastante acusada, casi siempre al servicio de un partido político concreto. La deuda de muchos periódicos españoles se ha incrementado vertiginosamente y eso también los convierte en rehenes de sus acreedores, que en muchos casos son los bancos. Cada día que pasa, la gente compra  menos periódicos y se pregunta para qué malgastar su dinero en un panfleto ideológico al servicio de los intereses de los mismos que han agravado la crisis económica. Esa falta de lectores se traduce automáticamente en una mayor dependencia de los que desde hace tiempo se han convertido en sus amos.



A los periódicos se les condona sus deudas para que guarden silencio y no dañen en exceso la imagen de los bancos y multinacionales. Las distintas Administraciones Públicas  en manos del partido gobernante que le toque, les conceden generosas ayudas y subvenciones a cambio de no hacerles pupa y dejan de pagarles si destapan sus trapos sucios. Y el círculo vicioso continua y a medida que pasa el tiempo se hace mas complicado romperlo. Los lectores supervivientes, aprecian una disminución palpable en la calidad de los artículos y las noticias que se publican hoy en día; periodistas veteranos dejan sus puestos, víctimas de jubilaciones anticipadas y despidos para ser ocupados por carne fresca representada por los becarios o periodistas con escasa experiencia, dispuestos a ser mas serviles al poder que sus antecesores. El periodismo independiente de calidad se va convirtiendo un rara avis y casi en una quimera imposible. Y las ventas de los periódicos nacionales van cayendo como se puede apreciar en el gráfico.



La llegada de Internet no ha supuesto un revulsivo para la prensa escrita. Muchos lectores observan que existen periódicos digitales que ofrecen sus noticias de forma gratuita. Lamentablemente, para la prensa digital, el mercado publicitario no ha llegado a Internet como a otros ámbitos y ante la cantidad de oferta de medios informativos digitales. Los internautas que afirman disponer de ciertas informaciones, confiesan las intimidades y pecados de los famosos, de los políticos y se puede decir, para desgracia del poder, que Internet no es un medio que se pueda censurar con facilidad y las filtraciones siguen su curso, alimentando la indignación de los ciudadanos, hastiados de la clase política, de los banqueros, de casi todo y de casi todos.

Yo no compro periódicos desde el año 2007 y aunque a veces, echo de menos esa costumbre cuando los ojeo en un bar. Pero lo reconozco, gracias a Internet, me siento feliz de encontrar información gratuita e interesante y que por supuesto estos periódicos comerciales no se atreverían a publicar y que sus lectores no podrán encontrar en las páginas de los diarios.


Muchos ex-lectores hartos ante la falta de imparcialidad de la prensa española han tomado una decisión y han dicho basta. con su gesto de no gastarse mas de un euro al día en un periódico

La prensa no puede permitirse el lujo de servir  al pueblo y al poder a la vez, porque sus intereses a día de hoy son totalmente contrapuestos. El poder ha optado por saquear a un pueblo que ya está muy cansado de tanta corrupción. Si todos los ciudadanos dejasen de comprar periódicos, los bancos y los partidos políticos en el gobierno, se harían algunas preguntas que pondrían en peligro la supervivencia de los tabloides de este país: ¿Para qué  vamos a condonarles la deuda? ¿Para qué vamos a subvencionar panfletos que no son leídos por casi nadie?

Los dueños de los periódicos españoles deben decidir si quieren subirse al carro de los triunfantes o quedarse con los perdedores porque este régimen tiene los años contados. ¡Qué el pueblo les perdone si toman la decisión equivocada!

¿Por qué a los españoles les gusta la telebasura?


Ignoro como andará el patio por América latina pero en España, el consumo de programas de TV catalogados como como telebasura está a la orden del día. No se puede meter a todos los españoles en el mismo saco, en esta cuestión, pero si a la gran mayoría, han pasado años y años, y algunos pensaron que sería una moda pasajera, que se terminaría el ciclo por hartazgo de los espectadores. Hasta las cadenas de TV intentaron cambiar sus parrillas televisivas, por hastío pero descubrieron que no, que no era posible, que si emitían contenidos politicamente correctos o culturales su audiencia bajaba y reflexionaron, a ver si va ser porque quitamos los programas de cotilleo sobre famosos, reality shows, etc y bingo. La mayoría de los españoles necesitan pan pero también circo.


Y ahora la pregunta que se harán todos ¿Por qué los españoles ven telebasura?

Raices históricas y sociológicas

Habría que remontarse muchos siglos atrás, pero digamos que la década ominosa que vivió España (1823 - 1833) tiene mucho que ver. La aparición de escuadrones de la muerte y un oscuro personaje llamado tía cotilla, apodo con el que fue conocida María de la Trinidad, un personaje del Madrid del reinado de Fernando VII de España. Se hizo tan famosa que acabó dejando su sobrenombre como sinónimo de persona (en especial mujer) murmuradora y entrometida en lo que no le importa.La Tía Cotilla se dedicaba con inusual celo al acoso y denuncia de cualquiera que le parecía de ideología liberal, en el periodo conocido como Ominosa Década (1823-1833), en que los absolutistas estaban en el poder, para acabar ajusticiada el 25 de agosto de 1838, con 64 años, ya en el reinado de Isabel II de España y bajo el régimen liberal.

En el libro Historia del Saladero, Francisco Morales Sánchez la describe así: 

Esta fanática de la política... estuvo implicada en varios asesinatos que se cometieron el 15 de agosto de 1835. Su maquiavélica y ágil mente era de tal calibre que, puesta al frente de una sanguinaria pandilla, acometía a cuantos liberales indefensos hallaba a su paso. De las declaraciones recogidas en el sumario se deduce que era "la mujer más inmoral que ha visto el sol y la más infame e indigna de vivir en sociedad". Fue condenada a galeras en varias ocasiones, pero el asesinato de un tambor de Urbanos, Francisco Rancera, la llevó al cadalso.



La utilización en la represión política de la nueva institución de control social que es la policía creada precisamente en esa época, es el marco en el que puede entenderse la red de espionaje y delación creada por la Tía Cotilla, que pasó a ser en el imaginario popular una especie de contrafigura reaccionaria de la heroína liberal Mariana Pineda (condenada a muerte en 1831 por bordar una bandera revolucionaria que escondía en su casa de Granada).


Necesidad de ser juez de la moralidad y verdugo

A la gran mayoría de los españoles les gusta ver la paja en el ojo ajeno y se niegan a ver la viga en el suyo. Necesitan ser, por una vez en la vida, juez y a ser posible verdugo. Los personajes que asisten de forma habitual a estos programas televisivos, son en su mayoría gente deleznable que asiste a estos programas de televisión por dinero, no por la búsqueda gratuita de fama o por contar su visión personal del estado de las cosas. Cuentan para ello con la inestimable colaboración de una serie de productores, presentadores, etc que son conscientes de su audiencia zombie. En el momento en el que un personaje acepta entrar en la arena del circo, la audiencia le niega su condición de ser humano y se convierte en un gladiador que debe estar dispuesto a dejarse la piel y su sangre en el coliseo mediatico. Esa audiencia está formada por espectadores que llegan cansados a su casa después de una jornada laboral, se han reído de ellos, sus compañeros del trabajo, han tenido que aguantar las exigencias imposibles de su jefe, se sientan en el sofá y se dicen así mismos. Ahora me toca a mí ser el jefe, el hijoputa que se ríe del prójimo a sabiendas que será intocable por esa mampara en forma de pantalla televisiva que guarda su anonimato y protege su identidad, no duda en emitir opiniones condenatorias y llamar por teléfono a una linea de tarificación adicional para expulsar al concursante de turno, que no soporta a pesar de que no le ha hecho nada en la vida, porque es feo, tonto o porque no se comporta de forma milimétrica como a él le gustaría que se comportase. Esos espectadores dirán que no, que no es así, pero les gustaría machacar a todos esos famosillos que inundan este tipo de programas de TV pero no lo hacen, no por tener un código ético o unas creencias religiosas sino porque no gozan de impunidad legal que les exima de ir a la cárcel o de pagar una multa. Por eso se conforman con que sean otros (presentadores de TV, colaboradores,paparazzi), los que hagan el trabajo sucio, a sabiendas que las cadenas de TV están dispuestas a pagar las multas y los abogados que hagan falta para representar a sus presentadores y colaboradores de TV en posibles litigios, sino fuera así, se negarían a presentar o a colaborar en este circo. 

Hace poco, han aparecido una serie de talibanes que organizan boicots publicitarios contra estos programas televisivos, haciendose pasar por guardianes de la moralidad, dando argumentos válidos  y razonables apelando a la cordura y lo politicamente correcto. Han encontrado eco en empresas que contrataban espacios publicitarios en los intermedios de estos programas, y que han decidido optar por lavarse las manos, en una operación de marketing, por temor al que dirán y de paso llamar la atención para vender mas. Un programa televisivo se ha quedado practicamente sin contratos publicitarios pues las marcas se han negado a que sus espacios publicitarios apareciesen, pero paradojicament, la audiencia no se ha visto apenas mermada. No deja de ser gracioso, que sea una pinza entre guardianes de la moral y empresas, que acaben o censuren contenidos televisivos considerados escabrosos por una minoría cuando en realidad, una gran mayoría pide basura y mas basura.



Envidia cobarde

La indignación que produce a muchos, al comprobar que estos personajes ganan cantidades suculentas de dinero por contar sus miserias,defender lo indefendible o echar pestes sobre un cabeza de turco. ¿Por qué ellos si y no yo? Se preguntan muchos espectadores españoles, mientras miran la hipnótica pantalla que destella imágenes hasta altas horas de la madrugada. He conocido a algunos que han estado viendo esos programas durante horas y horas, entre otros motivos porque su vida es monotonía rutinaria. Esos espectadores son  gente común y corriente que sabe que no goza de la posición de ser el centro de la atención de todos. Indignados ante esta situación, se niegan a aceptar que seres mediocres consigan tal honor, eso retroalimenta su necesidad no ya de ser juez, sino de emitir una sentencia condenatoria que si por algunos de estos "espectadores" fuere, sería de pena capital previa tortura a estos personajes televisivos que para colmo reciben la dominación de freakies (como si quienes los auparan a tal condición no tuvieran nada que ver en su descarrío social) 


Hipocresia social

Siento decirlo, pero a muchos espectadores les gustaría ser como estos ídolos de barro. En España, el pícaro es un héroe, siendo idolatrado por muchos, cuando en realidad, mas que ser admirado debería correr la suerte contraria; ser objeto de marginación y desprecio. Personas que reconocen que se comportan de malas maneras o hablan mal de otros porque las cadenas de TV les pagan un dineral. Los televidentes ven en ellos y en el camino que han elegido, una manera de salir a flote economicamente además de la oportunidad de estar en el candelero de la fama que no tiene nada que ver con ser una persona de éxito por su valía en conocimientos y capacidades. En España persiste la idea de que ganas mas dinero en España siendo un personaje vil y rastrero,  saliendo en antena de estos programas de TV  que formando parte de la fuga de cerebros españoles a países del extranjero.



Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Tía_Cotilla
http://es.wikipedia.org/wiki/Década_Ominosa

John Locke: Cuando ocurren desórdenes y derramamientos de sangre, no hay que culpar de ellos a quienes defienden su derecho sino a quienes lo atropellan



"Pretender mantener la paz a toda costa equivaldría a decir que las gentes honradas no tienen derecho a ofrecer resistencia a ladrones y piratas, ya que esto podría originar desórdenes y derramamientos de sangre... Cuando ocurren estas desgracias no hay que culpar de ellas a quienes defienden su derecho sino a quienes lo atropellan... Si el hombre inocente y honrado tuviera que entregar por amor a la paz todo cuanto posee y no ofrecer resistencia a quien le pone violentamente las manos encima, ¿qué clase de paz sería la que reinaría en el mundo?"

John Locke


viernes, 29 de noviembre de 2013

Democracia autoritaria: la nueva dictadura llega a España

Interesante artículo escrito por Richard Seymour de titulado "Desde Quebec a España, leyes anti-protesta están amenazando la verdadera democracia" y pone de relevancia la involución en materia de derechos y libertades, que se está produciendo en muchos países con apariencia democrática, ensañándose especialmente contra aquellos que participaban activamente en las protestas contra la crisis.

El choque entre la austeridad neoliberal y la democracia popular  ha producido una crisis de "ingobernabilidad" por parte de  las autoridades.

Los proyectos de leyes punitivas contra la protesta del gobierno español, dicen los críticos, es un ataque a la democracia. Eso es precisamente lo que son.

El gobierno de Quebec intentó sofocar la protesta estudiantil
con legislación de emergencia que incluía medidas
para prohibir las manifestaciones a menos de 50 metros de un colegio,
y el cambio de la ruta de una protesta en un corto plazo.
Fotografía: Steeve Duguay / AFP / Getty Images

Ante el número de líneas de frente recientes creadas por la protesta popular, las capacidades del Estado han sido reconfiguradas para afrontar el reto. En algunos casos, como en Grecia, esto ha significado períodos de gobierno de emergencia. En Chicago, en Quebec y ahora en España, ha significado el endurecimiento de las leyes contra la protesta.

En 2011, el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, pidió que el consejo de la ciudad adoptase medidas "temporales" contra la protesta en respuesta a las protestas planeadas alrededor de la OTAN y las cumbres del G8. Las leyes incluyen un mandato seguro de  $ 1 millón ante las protestas públicas, una policía mas dura y mayores obstáculos para la obtención de un permiso de protesta. A principios de 2012, la legislación se ha convertido en permanente.

Más tarde, ese mismo año, cuando la administración de Jean Charest en Quebec intentó hacer frente a un levantamiento tumultuoso de los estudiantes contra el aumento de las tasas de matrícula, se aprobó una ley de emergencia llamada proyecto de ley 78. Con el apoyo de los empleadores del estado, se impuso severas restricciones a la capacidad de protestar, incluyendo la prohibición de protestas dentro a 50 metros de un colegio y que da derecho a cambiar la ruta de una protesta a corto plazo, con multas severas para aquellos manifestantes que optasen por  no cooperar.

La legislación de "seguridad pública" propuesta en España tiene un carácter esencialmente similar. manifestarse cerca del parlamento sin permiso puede conllevar multas elevadas, mientras que la participación en las protestas "violentas" puede dar lugar a una sentencia mínima de cárcel de dos años . En cada caso, la lógica es hacer que recorra un escalofrío en la protesta. No es sólo un elemento de disuasión de protesta, sino que tiene un efecto de domesticación en este tipo de protestas cuando ocurren.

Para entender por qué esto está ocurriendo, es necesario comprender la relación entre la austeridad neoliberal y la democracia popular.

En una época anterior, cuando la austeridad neoliberal primero estaba siendo preparada en conjunto con una represión autoritaria racista, el sociólogo político griego Nicos Poulantzas habló de la "redistribución de las redes jurídico-policiales" como elemento constitutivo de un nuevo "estatismo autoritario". En este régimen,  los aparatos parlamentarios oficiales se mantienen incluso si bien la democracia sustantiva era erosionada,  Stuart Hall , escribió unos años más tarde,  la neoliberal de Thatcher comentó que "bajo este régimen, el mercado está para ser libre, la gente está para ser disciplinada" .

¿Por qué este autoritarismo? ¿Por qué, en "la liberación del mercado", ¿era necesario disciplinar al pueblo? Si el enfoque se limita a la austeridad - el neoliberalismo en su expresión denominada "doctrina del shock" - entonces el problema puede interpretarse simplemente como una gestión de la crisis. El Estado asume las medidas de control popular mejorando justo en el momento cuando se está tratando de administrar una reorganización impopular de los servicios públicos, el bienestar y las relaciones capital-trabajo. Pero, de hecho, esto es más que una forma coyuntural de un problema más amplio.

En un sentido genealógico simple, el neoliberalismo puede ser leído como una adaptación de las preocupaciones del liberalismo clásico a los problemas que plantea la era de la democracia de masas. A nivel político, el neoliberalismo respondió a un supuesto exceso de democracia, un exceso de demandas populares sobre el estado. Esto no sólo atrapa al Estado en una red de intereses especiales, pero en última instancia, produce una crisis de "ingobernabilidad". Para que el Estado sea capaz de hacer su negocio, su autoridad tiene que ser restaurada, de ahí la relevancia de "ley y orden".

El "objetivo primordial del Estado", dijo Thatcher, "es mantener el orden." Al designar el problema de esta manera, y la identificación de los opositores políticos a través de la ideología de la delincuencia y el desorden, ella fue capaz de vincular sus éxitos a una simple afirmación de sentido común. Pero la proliferación de leyes destinadas a restringir la acción de protesta y huelga, el crecimiento de un aparato policial centralizado y militarizado y el auge de la construcción de prisiones, fue todo un comienzo, durante su reinado, que no sólo transformó la relación de los ciudadanos con el Estado, sino que al hacerlo, fue debilitando las circunscripciones populares en relación con las élites empresariales dominantes.

Esta expansión y perfeccionamiento de las tecnologías de la contención es, por sí misma, rara vez suficiente. Por lo general, se ha visto acompañado por el despliegue de nuevas ideologías de la delincuencia y de la legalidad. La protesta bajo el neoliberalismo no supone simplemente un comportamiento más represivo a escala policial. De hecho, la tendencia secular a través de los estados europeos es una convergencia en torno a un sistema más diferenciado en cuanto a las estrategias hacia las protestas.

Al tratar con las protestas más grandes en representación de entes "oficiales", la policía tiende a preferir enfoques consensuados y negociados, y tienden a tener una mayor distancia física de las personas cuyas actividades son la actuación policial. Por el contrario, los pequeños grupos de manifestantes que representan coaliciones sociales dispersas, alianzas de campaña y así sucesivamente, son más propensas a ser considerados extremistas, terroristas o incluso - suspiro teatral - anarquistas, y por lo tanto sujetos a la policía militarizada, la vigilancia directa y la coerción física, con el invocación de la ley "anti-terrorista" o en otras leyes represivas.

Así como la definición de la delincuencia es inherentemente ideológica, por lo que la decisión en cuanto a lo que constituye una protesta "oficial" o "extremista" la indignación es, en parte, ideológico y normativo, que deriva de la cultura jurídica y política de la policía en un estado determinado y burocrático categorías desplegadas por las fuerzas locales y nacionales. Necesariamente, entonces, esta es una forma inherentemente politizada a la actuación policial. No es meramente demostrativo, poner de relieve  que los estilos de protesta son tolerados (unos estilos de protesta ineficaces, en gran medida), sino que es un ejemplo práctico en el sentido de que acorta drásticamente las posibilidades democráticas.

La reorganización de los estados hoy en día en una dirección autoritaria es parte de un proyecto a largo plazo para contener la democracia, manteniendo un mínimo de legitimidad democrática. Eso es lo que las leyes anti-protesta están a punto de conseguir.